¿Qué son los implantes dentales?
Los implantes dentales son como raíces artificiales, que se han creado para sustituir a los dientes que se han perdido o ausentes.
Su principal característica es que son capaces de integrarse con todos los tejidos naturales de la boca sin causar ningún tipo de reacción extraña al organismo.
Una vez el cirujano coloca el implante en el hueso, comienza el proceso de oseointegración, que suele durar unas 12 semanas. Cuando se produce la oseointegración, el implante queda unido firmemente al hueso y es cuando puede soportar la carga de una prótesis que cumpla con todos los requerimientos funcionales y estéticos similares a un diente natural.
Otra característica importante de la oseointegración es que es verdaderamente estable a lo largo del tiempo, por lo que podemos afirmar que los implantes dentales son tratamientos que pueden disfrutarse durante muchos años.